Capítulo 2 | Costes y consumo de la Inteligencia Artificial
El coste de la inteligencia artificial puede parecer insignificante durante las primeras pruebas, pero ¿qué ocurre cuando una solución comienza a procesar miles de conversaciones, documentos o expedientes? El consumo de tokens, las consultas repetidas y las ejecuciones de los agentes pueden disparar los gastos si no contamos con mecanismos adecuados de medición y control.
Una de las grandes ventajas de la inteligencia artificial es que hoy podemos desarrollar soluciones con inversiones iniciales relativamente reducidas.
Con una suscripción, acceso a modelos de IA y algunos conocimientos técnicos, una empresa puede comenzar a crear asistentes, automatizar tareas o desarrollar agentes inteligentes.
Hasta aquí, todo parece sencillo.
Pero hay una pregunta que no siempre nos hacemos durante las primeras pruebas:
¿Cuánto nos costará realmente esta solución cuando empiecen a utilizarla cientos de usuarios o tenga que ejecutar miles de operaciones?
O un caso mas concreto, ¿qué ocurre cuando tiene que procesar 10.000 expedientes/documentos al mes?
El coste de la inteligencia artificial: suscripciones, tokens y límites
Aquí es donde algunas iniciativas empiezan a encontrarse con problemas inesperados.
Una suscripción no significa disponer de recursos ilimitados
Cada expediente puede implicar múltiples llamadas al modelo, consultas a documentos, verificaciones y ejecuciones adicionales.
Y aquí aparece uno de los problemas que muchas empresas descubren demasiado tarde:
Una cosa es pagar por utilizar IA y otra muy distinta saber cuánto cuesta realmente cada proceso.
¿Sabemos cuántos tokens consume? ¿Cuántas operaciones repite innecesariamente? ¿Qué ocurre si alcanza los límites del servicio o un agente entra en un ciclo de ejecuciones?
No basta con mirar la factura del proveedor. Hay que conocer y controlar el consumo.
Entonces, ¿y si el verdadero problema no es el precio de la IA, sino cómo la utilizamos?
¿Cómo podemos ayudarte desde re-inventa?,
Pues muy sencillo. Nuestra Consultoría Tecnológica en IA nace precisamente de nuestra experiencia afrontando y resolviendo este tipo de desafíos en nuestros propios desarrollos.
Por ejemplo, ya sabemos y tenemos probado como adaptar la tecnología que permite controlar el coste de uso de una suscripción de IA antes de que se conviertan en una sorpresa en la factura.
Y es precisamente ese conocimiento el que ponemos a disposición de las empresas que están desarrollando sus propias soluciones: ayudarles a entender qué están consumiendo, dónde pueden aparecer los problemas y cómo anticiparse a ellos.
No se trata de imponer nuestras soluciones, sino de aportar experiencia, asesoramiento y, cuando tenga sentido, adaptar tecnología que ya hemos desarrollado y probado.
Porque una cosa es conseguir que tu IA funcione y otra muy distinta saber cuánto cuesta hacerla funcionar cuando empieza a crecer.
No se trata de utilizar la IA más barata, sino de conseguir que sea fiable, eficiente y rentable.
Porque desarrollar tu propia IA puede ser relativamente sencillo. Controlar lo que cuesta hacerla funcionar es otra historia.
Y ahora te preguntamos:
¿En vuestra empresa conocéis el coste real de cada proceso ejecutado con IA o solo sabéis cuánto pagáis al proveedor cada mes?
Próximo capítulo: Seguridad y control. ¿Quién tiene realmente acceso a tus datos y qué puede hacer tu IA con ellos?
